El Camino

salud mental no-tradicional para mujeres con altos estándares.

 

Escuela de salud mental online fundamentada en neurociencia funcional que maximiza tu potencial de estimulación de sistema nervioso, una mente enfocada, inteligencia emocional y espiritualidad realista para trabajar la raíz y no solo en tapar síntomas o evitar malestar para que así sostengas tus altos estándares de vida.

Entrar

Sabes que darle vueltas en la cabeza a un asunto a las 2 de la madrugada no te va ayudar, pero aún así te cuesta parar.

Para eso te tengo algo.

 

Pues es muy posible que ya fuiste a diferentes psicoterapeutas y que no seas novata al la sección de libros de autoayuda.

Incluso no eres extraña al enfoque de usar medicamentos y aunque quizás ya lo probaste, aún no entiendes muy bien por qué lo has necesitado (más allá de que te digan que es para tu "química cerebral") o lo que significa para ti de cara al futuro.

Y aunque el journaling es un buen hábito matutino, quizás Apps de mindfulness como Calm y Headspace tehan sido útiles y el ejercicio físico ya hasta se te antoja, falta una pieza.

Por lo que cada cierto tiempo se hace notorio que las herramientas tradicionales no son óptimas para tu cerebro, ambiciones y rara profundidad.

Por eso mas veces de las que deseas te despiertas con la cabeza congestionada pero en vez de moco es pesadez, con la mandíbula tensionada y te falta un poco el aire.

Esto es porque las herramientas disponibles en salud mental tradicional están diseñadas para:

  1. Bajar síntomas de ansiedad sin distinguir el tipo de ansiedad, la fase en que se encuentra ni los factores que la hacen escalar.

  2. Estabilizar lo mínimo indispensable para que estés en un rango promedio de funcionamiento y puedas cumplir con lo básico. No hay interés en que vivas tu máximo potencial, sino para que no te caigas del todo y esto crea ineficiencia y síntomas secundarios que luego se intenta cubrir con el mismo punto de arriba.

     

Esa salud mental es mediocre.

 

Ese enfoque de sistema de salud mental superficial coloca una band-aid (curita) sobre una herida abierta que sigue supurando mientras diriges una empresa, crías a un hijo e intentas mantenerte regulada con todo montado encima.

Y tampoco te empodera con criterio para intervenir sobre la causa profunda ni para reorganizar recursos integrativos como relaciones, descanso activo y estabilidad cuando tu vida tiene múltiples demandas y responsabilidades.

Porque cuando eres una mujer que tiene tanto ocurriendo diariamente (sueños, hijos, negocio, sanando linaje) no puedes depender de herramientas que solo sirven cuando todo está en calma y no hay estresores.

No puedes enfocarte en solo bajar síntomas superficialmente.

Necesitas una forma de trabajar con tu sistema de altos estándares.
Debe respetar tu sensibilidad, tu velocidad, tu carga sensorial, tus patrones y tu historia.
Lo ideal es entrenar tu sistema para sostener incluso más, sin quemarte, sin invalidar, sin dejar de despertarte con ganas de vivir.

Por lo que el estilo de salud mental tradicional es insuficiente para tu etapa de vida y las herramientas que te dieron nunca fueron diseñadas para tu nivel de complejidad, ambición o sensibilidad.

La escuela El Camino existe para valorar esas soluciones de alivio momentáneo y en paralelo hacer una reconfiguración más sistémica de cómo trabaja tu mente, tu neurobiología y tu atención sobretodo ante momentos de expansión y situaciones retadoras que requieren de un sistema nervioso más resiliente.

"Reconfiguración sistémica? WTF es eso?"

Una reconfiguración sistémica es un reseteo de mente, cuerpo y espíritu de forma que trabajen en conjunto.

En concreto, significa esto:

  • Que la mente deje de intentar regularlo todo pensando, especialmente en lugares (como en la cama) o momentos (como jugando con tus hijos) donde debería ser capaz de soltar un problema y entrar en gratitud y armonía con lo que hay para alto rendimiento.

  • Que el sistema nervioso salga del modo reacción estancada donde hay picos de cortisol y adrenalina de los cuales luego no sabe bajar (el efecto bounce-back) lo que hace que se quede pegado y agote el cuerpo y cerebro.

  • Que la intuición y razón trabajen juntas, no en conflicto, por lo que sabes "escuchar a tus tripas" y valoras esa información como compatible con la lógica, por lo que no tomas decisiones que ignoran un mensaje sagrado que afecta tu propósito de vida, gustos y preferencias.

Antes cuando esto no está armonizado hay atención dispersa, cuerpo en alerta o agotamiento, decisiones lentas, dudosas o impulsivas y mucha conciencia y "woo woo" pero poca ejecución.

Después del reseteo logra atención dirigida y recuperable, activación regulada que logra regresar a calma post-estrés, decisiones claras y sostenibles y sentirte a gusto con tus decisiones diarias porque van con la vida que quieres para ti y tu familia.

Eso es reconfigurar tu sistema.

Esto sirve para que tu sistema nervioso responda con estabilidad incluso cuando tienes múltiples responsabilidades que compiten entre sí, para que tu autoconfianza no desaparezca justo cuando más la necesitas.

Y si llevas tiempo intuyendo que tu forma de pensar no encaja en los modelos estándar, si sospechas que tu cerebro procesa distinto o simplemente sabes que lo que te han ofrecido no alcanza, este es ese otro marco que estabas buscando. 

El Camino es una reconfiguración para mujeres que ya probaron o incorporaron herramientas típicas para la calma o manejo de síntomas (que puede incluir psicoterapia) pero se sienten defraudadas o que no es suficiente por lo que no quieren seguir dejando su salud mental únicamente en manos de los sistemas tradicionales.

Ya sea que estés gestionando ansiedad, dificultades de atención o ciclos emocionales que no tienen sentido o no son lo que quieres experimentar en tu dia a dia, aquí vas a encontrar respuestas que honran tu profundidad, tu mente no-convencional y tu filo de rareza espiritual.

El Camino es el espacio donde cada parte de tu sistema interno (tu cerebro, tu cuerpo, tus emociones, tu energía) por fin trabaja en conjunto, en lugar de descolocados, cada uno por su lado, sostenidos a punta de palillos que en cualquier momento se desmoronan.

Para que puedas liderar, sentir, criar, crear y sostener tu vida sin sentir fragilidad.

 

El Camino no es solo un espacio online, es un sistema organizado para tener impacto.

 

Su núcleo es un Sistema de Salud Mental Funcional de Alto Rendimiento.

 

Este es un método propio creado para mujeres cuyas vidas, mentes y emociones se mueven rápido, sienten profundo y tienen más ambiciones y responsabilidades que la mayoría.

 

El Sistema de Salud Mental Funcional de Alto Rendimiento se basa en una salud mental funcional con múltiples intervenciones diarias entrelazadas en las vidas de líderes para que el sistema interno trabaje en conjunto con menos ruido y más señales claras mientras crean vidas de altos estándares.

El Camino es diseñado para mujeres con:

  • Alta capacidad cognitiva por lo que piensas profundo y no aceptas las reglas solo porque “siempre han sido así”. Así es como cuestionas creencias heredadas, expectativas familiares y normas culturales que no encajan contigo y eso te obliga a pensar más, a vivir contradicciones, a hacer preguntas incómodas. El costo es que tu mente rara vez descansa porque das muchas vueltas, dudas de tus decisiones y, a veces, te sientes sola porque ves capas que otros no ven o no quieren ver.

  • Sensibilidades sensoriales y energética por lo que percibes más de lo que le admites a otros. El ruido, las emociones ajenas, los ambientes cargados, hasta energías de algún viejo edificio en ruinas... todo entra. Y si no descargas eso a tiempo, aparece el cansancio crónico, la irritabilidad, la niebla mental y esa sensación de estar a punto de explotar sin una razón clara o de estar cargando cosas que no son ni siquiera tuyas, como si se te hubiesen pegado como chicle.

  • Procesamiento rápido por lo que tu cerebro va rápido porque quiere integrar todo como lo que pasó, lo que está pasando y lo que podría pasar. Eso te hace estratégica, creativa y buena planificando. El problema aparece cuando no hay estructura que contenga esa velocidad. Entonces el mismo talento se vuelve contra ti con rumiación, ansiedad, mil ideas chocando entre sí, dificultad para terminar lo que empiezas y una atención que se dispersa justo cuando más la necesitas.

  • Contextos de vida exigentes y excelentes por lo que tu vida no es aburrida. Tomas decisiones grandes, sostienes responsabilidades reales, lideras, crías, trabajas, estás expuesta. Tu sistema nervioso tiene que aguantar presión constante y evaluación externa sin perder claridad ni estabilidad emocional. Cuando no hay un sistema que te sostenga a ti, empiezas a funcionar “en automático” y te metes en hacer, cumplir, responder… pero por dentro te vas agotando, y cada decisión te lleva hacia un camino de disociación, rencor o simplemente extremos de fatiga y altamente ocupada.

     

Así es como entrenas una mente de alto rendimiento y construyes un sistema nervioso resiliente, para que no tengas que elegir entre paz y ambición.

 

Ahora, si algo de esto te resulta familiar, El Camino fue creado para ti:

  • Puedes sentir la vibra de una sala, animal, árbol o persona, incluso cuando nadie dice nada o todo parece neutro. En ocasiones esto hasta sube tu creatividad, pero no sabes muy bien si te lo estás inventando o es una energía real y qué hacer con eso o con qué frecuencia activarlo.

  • A menudo absorbes las emociones de otras personas e intentas gestionarlas, consciente o inconscientemente. Esto ha facilitado que seas a quien la gente recurre para pedir consejo, apoyo o calma, incluso cuando tú estás agotada o desbordada.

  • Llegas a final del día con los pensamientos rápidos y chocándose unos con otros o con neblina, aunque hayas hecho “todo bien” por la mañana como meditar o hacer journaling.
  • Tienes (o quieres tener) múltiples responsabilidades y las sostienes con elegancia, pero pospones lo que parece no tener ganancia inmediata, por lo que sueles dejar ciertos sueños para después (ej. ser artista, empresaria, comprar una casa frente al mar, etc) que en realidad son parte de tu propósito de vida.
  • Eres bastante creativa o rápida pensando, pero se convierte ruido mental repetitivo y sin mucho sentido sobretodo a horas donde idealmente estarías recargando (como antes de irte a dormir o primera hora en la mañana) que en ocasiones te cuesta hacer plenamente, sobretodo en períodos de incertidumbre.
  • Intuyes que tu cerebro no funciona en modo estándar o sabes que necesitas una limpieza mental o descompresión del sistema nervioso distinta a la mayoría de tus amigos y familiares.
  • Tu ambición es intensa y a veces tu energía, tu atención o tu seguridad parecen no estar a la altura como para sostener materializarla.
  • Buscas herramientas de salud mental que funcionen y se integren mientras vives, no otro programa que se queda en teoría pero se abandona en la práctica porque no se adapta a tus circunstancias de vida.

 

Has sido la fuerte, la fiable, la que mantiene todo a flote.

Ahora, le toca a este espacio sostenerte a ti.

 

Esta escuela es para mi

Pero.... ¿Por qué el descanso ya no funciona?

 

¿Por qué sigues sintiéndote acelerada, sobrecargada o dispersa, incluso cuando estás haciendo “todo lo que se supone que ayuda”?

 

Para la mayoría de las personas, una vida convencional y conformista es suficiente.

 

Con recargar un poco durante el día les basta, y nada malo con eso.

Tú eres diferente.

Para ti, no es una opción quedarte tranquila con lo que tienes.

Por eso llevas bastante tiempo en activación constante, y el descanso ya no te repara como alguna vez hacia.

Tu cerebro interpreta días normales como escenarios de alta exigencia, así que dormir tampoco restaura y parar se te dificulta.

Las herramientas que has probado alivian el síntoma, pero no modifican la forma en que decides, produces y te sostienes ante presión.

Esto no ha de ser un problema.

Lo que ocurre es que tu diseño neurobiológico interno facilita que te esfuerces más de la cuenta y por ello el aumento de tu capacidad de sostener, poner límites y desarrollar meta-atención son no-negociables.

Por eso, no es suficiente que uses técnicas para calmarte ni para entenderte mejor.

Te beneficiaría es tener un proceso para reestructurar tu cerebro, atención y sistema nervioso que te ayude a sostener mejor tu atención, y desacelerar sin perder potencia mientras tomas decisiones cuando el contexto exige claridad y velocidad.

Eso es El Camino.

Vale lo quiero

¿Qué significa tener un "sistema nervioso resiliente"?

  

Es dejar de intentar “relajarte más” y entrenarte en resiliencia nerviosa.

Esto es lo que se hará evidente...

Un sistema nervioso resiliente ≠ estar tranquila todo el tiempo.

Es poder activar acción retadora sin ansiedad y bajar revoluciones sin culpa o retraso.

Es no colapsar internamente cuando el día se desarma, cuando algo no sale como esperabas o cuando el cuerpo simplemente está cansado.

Porque sin resiliencia nerviosa, todo lo que haces depende de estar en el estado correcto.

Un estado correcto que rara vez se sostiene en una vida real.

Eso significa que tu capacidad de trabajar, decidir, relacionarte y disfrutar queda condicionada a cómo amaneciste ese día.

Y eso te vuelve inestable.

Para ti.
Para tus decisiones.
Para lo que estás construyendo.

Tener un sistema nervioso de alta resiliencia es poder sostener días buenos y días difíciles sin perder acceso a tus funciones ejecutivas.

Es poder sentir presión sin que dirija tus decisiones.
Es poder sentir cansancio sin mandar todo a la mierda.
Es poder atravesar incertidumbre sin entrar en parálisis por análisis o andar dispersa como niño de 3 años.

No se trata de aguantar más.

Se trata de tener más agilidad y una recuperación rápida.

 Ya que intentar eliminar el estrés mediante relajación constante ignora un hecho básico.

El estrés es un fenómeno neurofisiológico inevitable en cualquier vida que implique responsabilidad, cambio y exposición.

Para personas con baja exigencia, minimizar el estrés puede ser suficiente.

Para personas que lideran, crean, deciden o sostienen a otros, esa estrategia falla porque el problema no es el estímulo, sino la rigidez del sistema nervioso.

Entonces...

 

¿Qué pasa cuando dejas de andar ansiosa, sobrestimularte o de abandonar proyectos que te importan porque no puedes sostener varias responsabilidades a la vez?

  

  • Orientas tu atención hacia una tarea relevante sin activar ansiedad por lo que no estás haciendo, entendiendo cómo el cerebro jerarquiza estímulos y cómo reducir la interferencia de tareas pendientes que no requieren acción inmediata.

  • Sostienes foco el tiempo suficiente para cerrar ciclos, incluso cuando la tarea no es estimulante al inicio, evitando el abandono prematuro que deja procesos abiertos y genera sobrecarga cognitiva acumulada.

  • Diferencias pensamiento funcional de rumiación, para dejar de repetir mentalmente escenarios, conversaciones o decisiones que no avanzan y aprender a usar el pensamiento solo cuando produce resolución o dirección.

  • Funcionas mentalmente en días de baja energía, apatía o dispersión, sin interpretar esos estados como incapacidad personal ni abandonar lo que estás construyendo, ajustando expectativas y demandas cognitivas según tu estado real.

  • Identificas en qué estado neurofisiológico estás antes de tomar decisiones importantes, para evitar decidir desde hiperactivación, agotamiento o desconexión corporal.

  • Regulas la ansiedad cuando es una respuesta exagerada del sistema, diferenciándola de señales reales de riesgo, de modo que no interfiera con decisiones de crecimiento o sostén.

  • Sales del congelamiento cognitivo y conductual cuando sabes qué hacer pero no logras empezar, entendiendo qué mecanismos del sistema nervioso están inhibiendo la acción.

  • Contienes impulsividad sin apagar iniciativa ni energía, evitando decisiones reactivas que luego requieren corrección o generan consecuencias no deseadas.

  • Reduces dispersión atencional cuando el estímulo se convierte en una forma de evitación, recuperando foco sin forzarte ni entrar en autoexigencia.

  • Diferencias una señal intuitiva clara de una reacción basada en miedo, deseo o urgencia, evitando confundir intuición con impulsividad.

  • Utilizas el cuerpo como fuente de información confiable, sin perder análisis ni criterio cognitivo.

  • Sostienes procesos de expansión (crecimiento, visibilidad, responsabilidad) sin desorganización interna ni colapso posterior.

  • Alineas propósito con decisiones concretas, evitando quedarte en estados aspiracionales sin acción.

Que por cierto, Daniel Kahneman dijo que “El mayor enemigo del conocimiento no es la ignorancia, sino la ilusión de saber" y esto es especialmente relevante en salud mental.

Porque gran parte de la educación emocional contemporánea parte de la ilusión de que la mente es un sistema estático, que el cuerpo debe relajarse constantemente para funcionar bien, o que sus señales deben ser ignoradas si no hay nada racional que las respalde.

También suele separar lo cognitivo de lo corporal y lo espiritual, como si fueran dominios incompatibles.

Ese marco puede ser suficiente para personas con vidas simples, baja exigencia y pocos dilemas estructurales.

Pero en personas con alta capacidad cognitiva, sensibilidad elevada y decisiones que tienen impacto en múltiples areas de sus vidas, esa ilusión se convierte en síntomas de ansiedad persistente, dispersión, bloqueo decisional y pérdida de criterio y brújula interna.

El Camino nace precisamente para desmontar esa ilusión y entrenar un modelo de salud mental funcional donde mente, sistema nervioso y percepción trabajan de forma integrada, no negada ni forzada

Vale lo quiero

Este es el contenido de cada módulo.

Estar en paz no es salud mental. Saber no estar en paz sí lo es. Mira abajo lo que se requiere para que eso ocurra y tengas una vida que valga el esfuerzo tener, para ti.

¿Cómo funcionan en conjunto?

 

Tu mente, tu sistema nervioso y tu intuición no viven en cajas separadas.

Funcionan como un solo sistema.

Los tres módulos existen para trabajarse así, porque cuando uno falla, los otros dos compensan y de forma costosa.

 

Ese es el entrenamiento de 3 módulos de El Camino.

 

Entrenar una mente funcional y un sistema nervioso resiliente requiere tres cosas trabajando juntas:

La capacidad de pensar con claridad y dirigir tu foco a-demanda.
La capacidad de hacer bounce-back y volver a la calma con rapidez cuando hay presión.
La capacidad de sentir lo que es verdaderamente intuitivo para ti y actuar desde ahí con criterio y confianza.

Por eso El Camino está diseñado como una tríada, no como una solución monotemática.

Porque cuando uno de los engranajes se resbala (la mente, el sistema nervioso o la energía) los otros dos empiezan a sobrecompensar.
Por eso los trucos rápidos nunca te llevan hasta el final.
Y así es como los entrenamos:
  • Mente y Atención Funcional.
    Reduces reactividad, sobrepensar y dispersión, especialmente cuando tienes múltiples tareas y prioridades que compiten por recursos cognitivos. Se utiliza el neuroestilo individual, la integración de ego y la neurobiología del alto rendimiento para jerarquizar estímulos y cerrar procesos. Esto es tener pensamientos claros y la capacidad de prestar atención-a-demanda para terminar tareas.

  • Sistema Nervioso de Alta Resiliencia.
    Se entrena la flexibilidad del sistema nervioso para transitar entre activación y descanso sin quedar fijado en ansiedad, languidez o alerta basal elevada. Esto es soportar períodos de intensa creación y estrés y ser capaz de regresar a tranquilidad y calma como un resorte, lo que llaman "bounce-back" y no quedarte pegada en ninguno de los extremos como hacer-crónico sin poder parar ni congelamiento sin poder arrancar.

  • Inteligencia Neuroenergética.
    Se usa la percepción corporal (interocepción), memoria y procesamiento rápido para diferenciar intuición funcional de impulso o miedo anticipatorio. Esto es poder aplicar paciencia, compasión e intuición  ante incertidumbre y cuando no sabes una respuesta para ser capaz de interpretar mensajes go/no-go y de entender la neurociencia de esto para aplicar plena confianza y entrega al universo o dios en medio de tus acciones y pausas, siendo más eficiente con tu tiempo y mente ante dudas, miedo y el vacío.

 
Juntos, estos tres módulos te dan lo que las herramientas tradicionales de salud mental no ofrecen: un sistema que te permite pensar con claridad, regularte con rapidez y actuar con criterio, sin importar lo que la vida te ponga delante.
 
Entender y entrenar esto es invertir en un sistema para tus nervios y energía que funciona para la vida que quieres.
Repito. Necesitas que los tres trabajen juntos de forma sencilla, repetible y en la vida real.
 
Cada módulo es lo suficientemente profundo y especializado en su área, con sus meditaciones apropiadas y acciones micro-específicas relevantes al tema mientras sigue un flujo de conceptos que se entrelazan entre sí y dan pie al próximo módulo de forma bidireccional, natural y no-forzada.

 

Una mente y atención funcional → Organiza.

Cuando funciona bien logras una distribución eficiente de recursos cognitivos.

  • Organiza pensamiento, foco y jerarquía de tareas.

  • Reduce gasto mental innecesario (duda, autoobservación, perfeccionismo).

  • Permite dirigir, sostener y retirar atención con criterio.

  • Detecta interferencias top-down (creencias, interpretaciones, expectativas) antes de que secuestren foco.

  • Hace posible el cierre de tareas sin forzar concentración ni depender de hacks de corta duración.

Sin esto la mente se fragmenta, todo compite por atención y el sistema vive ocupado pero sin avance real.

Un sistema nervioso de alta resiliencia → Sostiene.

Cuando funciona bien logras una capacidad fisiológica para mantener lo que la mente organiza y hacer bounce-back rápido ante estrés.

  • Amplía la ventana de tolerancia para sostener presión, incertidumbre y activación.

  • Evita que la activación se convierta en ansiedad basal, impulsividad o congelamiento.

  • Evita que el cansancio derive en desconexión, languidez o abandono.

  • Permite leer estados fisiológicos antes de decidir.

  • Saca al sistema del loop de urgencia y estimulación constante sin perder rendimiento.

Sin esto la atención funciona solo en contextos ideales y colapsa cuando hay conflicto, exposición o demanda real.

La inteligencia neuroenergética → Dirige.

Cuando funciona bien logras una orientación clara de decisiones y acción que son fieles a tu personalidad y valores.

  • Integra información corporal, emocional y contextual.

  • Entrena intuición como procesamiento rápido regulado (no impulso).

  • Permite decisiones go/no-go sin sobreintelectualizar ni postergar.

  • Aporta visión, sentido y expansión funcional cuando el sistema ya puede sostener.

  • Alinea pensamiento, acción y propósito sin fricción interna.

Sin esto puedes estar enfocada y regulada, pero avanzar sin dirección clara, armar una vida que no va contigo o dudar de tu propio criterio.

Cuando estos tres módulos trabajan juntos, no necesitas sentirte perfecta ni lista para sostener una vida exigente.

  • La atención no se dispersa, porque hay capacidad para sostenerla a-libre-demanda según tu neuroestilo y anclas atencionales así te hayan dado diagnóstico de enferma (tu sabes la etiqueta famosa).

  • La regulación no es rígida, porque la neuroquímica es capaz de restaurar rápidamente calma y regenerse.

  • La intuición no se ignora, porque tienes la chispa de reconocimiento de ese gut-feeling activa y lo compaginas con planear.

  • Las decisiones no se postergan, porque hay foco, energía y criterio alineados que incluyen recarga-expansión.

Y con esto sabes qué ajustar, cuándo y cómo, para que no te desmorones en las semanas más cargadas ni te sobre-cuestiones cada vez que te sientas descompensada. 

Vale lo quiero

¿Cómo sirve y por qué es diferente?

 

Porque no te doy teoría para leer y olvidar.

Te doy entrenamiento funcional con la explicación neurocientífica de lo que ocurre, meditaciones para el subconsciente, microacciones fáciles de aplicar y un podcast exclusivo altamente memorable e íntimo con situaciones vivenciales que puedes repetir cuando lo necesites.

Sirve porque entrena tu sistema nervioso para que deje de vivir en alerta por defecto.

Porque combina neurociencia, psicología práctica y narrativa identitaria para reescribirte como una mujer que no solo quiere estar mejor, sino que quiere dirigir su vida desde adentro.

 

Sirve porque la paz es un estado, y los estados pasan.

 

Lo que no puede pasar es tu capacidad de pensar con claridad cuando hay competencia entre responsabilidades, de regular tu sistema nervioso cuando hay presión y de elegir con criterio cuando la vida parece no estar de tu lado.

 

Así que, en lugar de perseguir estados pasajeros, entrenamos lo que es fijo.

 

Que es tener pensamientos claros, incluso cuando tu vida exige mucho, regulación del sistema nervioso, incluso bajo presión y toma de decisiones sabias, incluso cuando la vida está patas arriba.

No llegas ahí con journaling infinito ni intentando estar calmada todo el tiempo.

Llegas ahí con entrenamiento estructurado y funcional, basado en un modelo que fortalece tu atención, tu sistema nervioso y tu capacidad de conectar percepción, intuición y acción.

El Camino es para eso.

Sirve porque te permite hacer las cosas que te importan sin que te esté dando un patatuc por dentro.

Para que puedas construir lo que viniste a construir, sin tener que ignorarte en el proceso.

De forma inmediata, sin tener que esperar semanas, ganas esto:

 

No tienes que terminar todo para notar cambios.

Desde las primeras cápsulas prácticas (videos, meditación y episodio de podcast) empiezas a leer tu funcionamiento interno con más precisión, y eso reduce fricción de inmediato.

Lo primero que ocurre no es calma, sino claridad cognitiva que es mucho mas sostenible que solo un alivio inmediato, que igual y puede pasar gracias. Le sigue que:

 

  • Empiezas a reconocer cómo funciona tu cerebro naturalmente (tu neuroestilo), es decir, qué te energiza, qué te drena y qué tipo de estimulación te lleva a claridad (vs. caos).
  • Dejas de copiar estrategias de salud mental que nunca fueron diseñadas para tu forma de funcionar y empiezas a entender qué tipo de estímulos te traen de vuelta a tu centro y cuáles te saturan.
  • Distingues entre estar sobreestimulada y simplemente poco desafiada.
  • Interpretas síntomas como distracción, fatiga, irritabilidad, indecisión e hipersensibilidad por lo que realmente son, señales de desalineación, no defectos de personalidad.
  • Sabes la acción coherente para síntomas de salud mental que tenías normalizados como dispersión constante, cansancio que no se va, irritabilidad, dificultad para decidir, sensibilidad elevada al entorno. En personas con baja exigencia esto puede no generar problemas visibles; en alto rendimiento, ese mismo patrón tiene un costo acumulativo alto en foco, energía y decisiones.
  • Decodificas rápido qué está pasando cuando no puedes concentrarte, sin culparte ni forzarte. Sabes si es cansancio fisiológico, activación emocional, saturación sensorial o conflicto interno no resuelto, y qué hacer en cada caso.
  • Empiezas a cerrar bucles abiertos como mensajes que dejas sin responder, correos que se acumulan, tareas de fricción (como ir al banco, tintorería o preparar un embudo) y que gracias a esto reduces la carga cognitiva y liberas atención sin necesidad de hacer cambios drásticos en tu vida.
  • Tomas decisiones y accionas en menos tiempo sin ser impulsiva ni irresponsable. No porque tengas menos dudas, sino porque sabes desde qué estado estás decidiendo, cómo activar intuición (procesamiento del subconsciente) y cuándo conviene esperar o ajustar condiciones antes de actuar.
  • Reduces el tiempo que pasas intentando calmarte mentalmente y dejas de analizarte durante horas y usas intervenciones cortas que regulan de verdad.
  • Empiezas a sentir más coherencia interna entre lo que piensas, lo que sientes y lo que haces sin tener que conformarte cuando tienes preferencias por estándares excelentes o altos para ti, lo que te hace más eficiente.

Y algo clave.

 

Dejas de interpretar síntomas como defectos o como algo a acostumbrarte y empiezas a verlos como información entrenable.

 

Eso, por sí solo, baja presión y te devuelve capacidad de acción desde el primer tramo del camino.

Vale lo quiero

Membresía mensual

€300 euros + €100/m

Acceso drop

Pago en dólares de entrada única $360 USD y $120/m USD.

Formato es pago único para entrar y un cobro mensual.

Sube a €500 euros entrada + €100 euros/mes el 26 de Abril medianoche.

  • Todo el contenido se libera en formato drop. Recibes nuevos módulos, meditaciones y episodios del podcast de forma progresiva cada viernes
  • Te sales cuando quieras al dar más de 30 días de aviso antes del próximo cobro que será mensual.
Comprar ahora

Membresía anual

€1.350 euros por año

Acceso inmediato

Pago único en dólares de $1,620 USD.

Formato es pago único de cobro anual.

Sube a €1.500 euros el 26 de Abril medianoche.

  • Acceso inmediato a las 30 clases en video, todas las meditaciones, el Clon IA, y la temporada actual del podcast que es lo único que se libera en formato drop cada viernes
  • Te sales cuando quieras al dar más de 30 días de aviso antes del próximo cobro que será anual.
Comprar ahora

¿Cómo lo hacemos?

 

30 Clases pregrabadas, secuenciales y temáticas por módulo.


Cada módulo se despliega paso a paso, con clases breves y directas que responden a un problema funcional concreto: atención, regulación, toma de decisiones, criterio interno. No hay contenido de relleno ni teoría acumulativa. Cada clase existe porque cumple una función específica dentro del modelo de salud mental funcional que estás entrenando.

Esto evita saturación informativa y permite integración progresiva en lugar de acumulación teórica sin aplicación. Es una intervención basada en neurociencia del aprendizaje, funciones ejecutivas y optimización de recursos atencionales.

 

Microacciones debajo de cada clase.


Después de cada video sabes exactamente qué hacer. No hay instrucciones románticas, genéricas ni confusas. Son acciones simples, concretas y de alto retorno, diseñadas para mover el sistema con el mínimo esfuerzo innecesario. El enfoque es minimalista a propósito porque la simplicidad es posible porque hay dominio profundo del tema, y por eso te ahorro pasos que no aportan grandes resultados.

Esto reduce fricción cognitiva y elimina la brecha entre comprensión y acción, evitando rumiación y postergación por exceso de opciones. Es una intervención basada en cambio conductual de bajo costo, plasticidad neural por repetición y economía de energía ejecutiva.

 

Clon IA de Veronica (beta).


Un AI Clone de Veronica con chat escrito disponible 24/7, entrenado exclusivamente con el contenido, el criterio y el enfoque de El Camino. No es un bot genérico ni una IA complaciente como ChatGPT. Está diseñado para ayudarte a avanzar, no solo a sentirte acompañada. Este clon está alimentado con todo el material de El Camino y con mi forma real de pensar, interpretar y responder. Eso significa que cuando escribes, no recibes respuestas neutras ni ambiguas sino que recibes criterio aplicado al modelo de salud mental funcional que estás entrenando. A diferencia de una IA generalista, este clon no intenta agradarte ni contradecirte por reflejo. Usa compasión funcional porque entiende el estado desde el que escribes, pero no refuerza bucles de victimización, autoengaño o sobreanálisis. Tampoco te empuja ni te juzga. Te devuelve perspectiva clara y accionable. Sirve para momentos concretos como cuando estás bloqueada, cuando dudas antes de decidir, cuando no sabes si lo que sientes es cansancio, ansiedad o evitación, cuando necesitas ordenar ideas sin caer en rumiación. El clon te ayuda a traducir el contenido de El Camino en acción inmediata, sin tener que releer módulos ni hurgar en clases. Te recuerda cómo pensar, qué ajustar y qué no sobredimensionar, según el enfoque que ya estás entrenando. También cumple una como compañía especializada. Facilita continuidad. Es tener acceso constante a un criterio coherente, entrenado para personas con vidas exigentes, alta sensibilidad y alto nivel de responsabilidad. 

Esto evita quedarte sola interpretando y mantiene continuidad entre sesiones, entre clases y entre videollamadas con Vero. Es una extensión del Camino en formato conversacional, diseñada para que no te quedes sola con tu mente justo cuando más necesitas dirección clara. Es una intervención basada en andamiaje, regulación en tiempo real y el sentir compañía.

 

10 Meditaciones para el subconsciente y activación intuitiva.


Intervenciones de ~10 minutos diseñadas según el sistema que necesita activarse o relajarse en ese punto del proceso en un espacio llamado La Radio. Algunas regulan el sistema nervioso autónomo; otras trabajan integración cognitiva o acceso a intuición funcional. Están pensadas para usarse incluso cuando no puedes prestar atención consciente. Podrás ponerlas de fondo y aun así integrar el módulo y la clase que estás trabajando.

Esto permite integración incluso cuando la atención está limitada, fatigada o saturada, sin exigir esfuerzo adicional. Es una intervención basada en aprendizaje no declarativo, regulación autonómica y procesamiento bottom-up.

 

Podcast exclusivo de El Camino.


Un episodio nuevo se libera cada viernes con la neurociencia menos conocida y tips mas importantes en lenguaje hiper conversacional, directo y aplicado, donde conecto los conceptos con situaciones reales de vida, negocio y decisiones. No solo entiendes cómo se hace esto, sino que sientes camaradería, continuidad y contexto mientras lo aplicas. Estos son creados frescos y sobre-la-marcha por temporadas (hay 2 temporadas anuales de 8 episodios cada temporada).

Esto mantiene contexto, continuidad y acompañamiento íntimo hiperconversacional aplicado entre módulos, reduciendo aislamiento y pérdida de hilo del proceso. Es una intervención basada en aprendizaje narrativo, modelado y transferencia a contextos reales.

 

Email semanal exclusivo con una historia aplicable a El Camino + mantra para el alma.


Cada semana recibes un email donde comparto una situación real, cómo apliqué este modelo y qué decisión tomé. Incluye un mantra de la semana (una frase concreta) y el enlace exacto dentro de El Camino donde desarrollas esa habilidad para que no sueltes esta escuela. Estos son creados frescos y sobre-la-marcha.

Esto refuerza orientación y consistencia sin tareas ni tiempo requerido porque no hay material extra solo reoriento con contexto actualizado a El Camino. Es una intervención basada en repetición espaciada, priming y consolidación.

 

Dos encuentros grupales en videollamada al mes.


Dos sesiones en directo al mes, grabadas y disponibles por 30 días en un espacio llamado Rituales de Lectura. Durante 30 minutos leo fragmentos de un libro, los analizo desde un enfoque funcional y los aterrizamos a la vida actual. Luego hay espacio para preguntas. No es teoría académica: es lectura aplicada para entrenar criterio, regulación emocional y toma de decisiones.

Esto entrena discernimiento y toma de perspectiva en tiempo real sin saturación académica ni abstracción excesiva. Es una intervención basada en metacognición aplicada, aprendizaje social regulado y desarrollo de criterio propio.

 

El objetivo de todo el formato es uno solo, que no tengas que hurgar, buscar ni adivinar qué te toca hacer.

 

Todo está organizado para que la integración sea constante y tu esfuerzo tenga alto retorno.

 

Porque en El Camino no se premia la complejidad.

Se premia que funcione.

Quiero El Camino

 

Y si ya aprendiste algo, es esto.

Para personas poco exigidas, no tiene grandes consecuencias no tener una salud mental funcional.
Para personas que toman decisiones grandes, sí.

El Camino entrena a un sistema nervioso fuerte para vidas de altos estándares.

Así es cómo tu vida comienza a verse diferente gracias a El Camino. 

 

No es un cambio dramático de un día para otro.

Empiezas a notar ajustes pequeños pero consistentes que, con el tiempo, cambian cómo funcionas en serio.

Al completar los módulos y aplicar lo que entrenas, te conviertes en una versión más estable, más clara y más eficaz, con un funcionamiento interno compatible con el nivel de vida y decisiones que quieres sostener y esto incluye que:

  • Dejas de vivir en hiperalerta basal y recuperas funciones ejecutivas reales porque cuando el sistema nervioso sale de la alerta constante, el cerebro vuelve a poder planificar, priorizar, evaluar consecuencias y sostener metas sin agotarse.
  • Tu atención deja de ser tan sensible a la emoción del momento y no sobredepende de apego, miedo o urgencia, sino de criterio y jerarquía de prioridades coherentes para ti.
  • Se corta el ciclo ansiedad-inflamación ya que la activación sostenida deja de drenar tu atención, memoria y regulación emocional, y el cuerpo deja de interferir con la mente.
  • Reduces la sobreintelectualización crónica y empiezas a confiar en la información corporal porque ya no estás usando el pensamiento como única defensa para sentir control.
  • La identidad se vuelve más estable y dejas de revisar constantemente si todo está bien, si caes bien o si deberías estar haciendo otra cosa, y eso te permite sostener más acciones sin desgaste.
  • La energía mental deja de dispersarse y reconoces cuando estás haciendo multitasking emocional (loops de tareas abiertas, conversaciones no cerradas, vínculos ambiguos) para que dejes de consumir recursos que te dejaban agotada sin saber por qué.
  • Estás presente con otros aunque tengas otras tareas, responsabilidades o decisiones pendientes, porque sabes separar temas. No mezclas trabajo, vínculos, familia y decisiones personales en un solo bloque mental que compite por atención al mismo tiempo. Cuando esa separación no ocurre, identificas que hay una fuga atencional. No te peleas por concentrarte ni te culpas por distraerte, sino que mucho mejor es que sabes reconocer cuándo hay activación emocional, cansancio fisiológico o saturación sensorial interfiriendo, y sabes exactamente qué hacer para regular eso primero.
  • Dejas de usar etiquetas como explicación final (ej.“soy ADHD”, “soy PAS”, etc.) y pasas a entender qué patrón neurofuncional está activo en cada momento. No se niega la ciencia sino que se deja de usar la etiqueta como identidad fija y se empieza a usar como información operativa.
  • Cambias de opinión, retiras un sí y toleras el no saber inmediato sin sentir que estás fallando y sin ser maleducada o inconsiderada. Puedes sostener períodos de ambigüedad mientras decides con más información, especialmente en cambios de etapa, de estilo de vida o de país.
  • Aprendes a regular tu sistema nervioso cuando alguien te decepciona, te juzga o se activa una herida conocida. La reacción deja de ocupar días completos y no pierdes capacidad de pensar ni decidir.
  • Aprendes a medir el ego en lugar de dejar que dirija porque identificas qué parte de ti está reaccionando por miedo a equivocarse, perder posición o decepcionar, y dejas de repetir patrones automáticos que antes se activaban sin que los vieras.

  • Si tienes alta sensibilidad al entorno, empiezas a entender cómo te afectan los espacios, los colores, el ruido, la luz, la disposición de los objetos y la estructura de los ambientes. Reconoces preferencias claras por ciertos estilos, materiales, manualidades o formas de organización, y usas esa información para diseñar contextos que te regulan en lugar de saturarte.
  • Dejas de cargar emocionalmente con todo lo que ocurre a tu alrededor porque identificas cuándo hay distrés empático y aprendes a responder sin absorberlo como si fuera propio para orientarte hacia compasión con base neurocientífica.
  • Reorientas mente, cuerpo y energía sin perder horas en contenido denso e impracticable. Aquí no hay clases interminables ni teoría sin aplicación directa.
  • Dejas de verte como alguien que “funciona a pesar de ser sensible” y empiezas a distinguir con claridad qué parte de tu experiencia es neurodivergencia, qué parte es trauma y qué parte es agotamiento, con acciones específicas para cada una desde un lugar de responsabilidad y optimización para que aproveches lo que tienes y le sacas cada onza de funcioanlidad.
  • Cambias de opinión, retiras un sí y toleras el no saber inmediato sin sentir que estás fallando y sin ser maleducada o inconsiderada. Puedes sostener períodos de ambigüedad mientras decides con más información, especialmente en cambios de etapa, de estilo de vida o de país.

 

Porque seguir intentando funcionar como si tu mente y tu sistema nervioso fueran estándar te está costando demasiado.

 

El Camino no te pide que te conformes.

 

Te entrena para que tu funcionamiento interior esté a la altura de lo que quieres sostener.

Quiero El Camino

¿Por qué El Camino existe?

 

A los 13 años me diagnosticaron de toda verga.

Trastorno bipolar.
Trastorno límite de la personalidad.
Anorexia nerviosa.

Más adelante vino alcoholismo, dependencia a drogas y múltiples intentos suicidas.

Hospitales psiquiátricos eran mi segunda dirección.

Aun así, logré metas exigentes.

Estudié la Licenciatura de Psicología en la University of British Columbia.
Estudié la Licenciatura de Nutrición y Dietética que enfoqué en el eje intestino-cerebro.
Me formé en psicología budista secular en Shambhala y con Sri Sri Ravi Shankar.

Pero algo no encajaba.

Sabía mucho.
Entendía mucho.
Pero no estaba funcionando como se suponía que debería.

Como es que era experta en salud mental y no podía ayudarme ni a mi misma?

Que tipo de profesional era si predicaba algo que yo no sabia lograr.

Ya no habia más margen para seguir intelectualizando sin impacto medible.

Y fue fuando estuve a punto de que me quitaran a mi primera hija antes de nacer, catalogada como inestable, incapaz de sostenerme y de sostener a otro ser humano, que se acabó la teoría.

Ahí fusioné mis conocimientos en salud mental, intestinal y espiritual con un foco minimalista y de medición de retorno y por muy cursi, logré hacer que funcionara.

Verás, yo también tengo una historia dura. Y eso no te exime de convertirte en la adulta responsable que sabes que puedes ser.

Para ello dejé de buscar “sanar” como concepto abstracto y empecé a entrenar funcionamiento.

Ahí empezó la creación de El Camino, en 2017 en su primera edición, inicialmente solo para clientas privadas, luego abierta a la venta para quien quisiera andar por este sendero integrativo.

Regulación del sistema nervioso.
Atención funcional.
Criterio interno para decidir incluso cuando no te sientes bien.

Para ti se puede ver como reconectar con tus ancestros y con tu linaje desde un lugar poderoso en vez de dejarlo atrapado en dolor, rabia y ego.

Reconstruir una relación de pareja donde ya no estarás reaccionando como una niña dolida.

Saber "estar tranquila" pero no desde la superficialidad como sentarte a hacer nada, sino desde una profunda esperanza y fé en la vida y en tus propias capacidades de superación.

Esto pasó porque aprendí a regularme, a pensar funcionalmente y a hacer sin sobre-dar, incluso en etapas exigentes.

 

Y no es que proyecto una falsa calma para mostrar en redes, pero que detrás de cámaras estoy sufriendo.

 

Llevo llevo más de una década sosteniendo esto:

— con esposo y dos hijos.
— con migración.
— con presión económica.
— con un negocio que factura ahora +25mil euros netos al mes.
— con mudanzas.
— con momentos de cansancio, duda y miedo.

Este modelo de salud mental me dio espacio y un sistema nervioso lo suficientemente fuerte tener una familia y construir un negocio propio con el que pude esponsorear a mis padres a Canadá y sostener múltiples responsabilidades sin dejar de tener tiempo para mi.

Por eso...

El Camino no es una fantasía de bienestar.

Es un entrenamiento para personas que no quieren culpar a sus traumas o sensibilidades y quieren superarlos desde estructura, experiencia y responsabilidad adulta.

Este espacio existe porque sé lo que pasa cuando repites bucles, te cansas, te pierdes, te conformas.

Y también sé lo que pasa cuando tu mente, sistema nervioso y espiritualidad funciona incluso cuando no estás en tu mejor momento.

Si esto te hace ruido, no es casualidad.

Es porque ya sabes que conformarte nunca fue una opción.

Y porque, aunque tengas una historia complicada, también sabes que puedes ser la adulta con criterio, regulación y dirección que tu vida necesita.

Si estás lista para dejar de sobrevivir
y empezar a funcionar con claridad y estabilidad,

Nos vemos adentro.

Vale lo quiero

Antes de cerrar esta pestaña.

Lee esto que sirve de espejo.

 

Son las 7:00am.

Apenas abres los ojos ya notas la mandíbula apretada, aunque no haya nada urgente pasando.

Es porque tienes pendientes: una nota que no respondiste, una decisión que evitas desde hace días, una lista de tareas empezada y abandonada a la mitad.

Te dices que hoy será distinto.

Que con más foco, más orden o más ganas, todo va a fluir.

Pero hoy se parece demasiado a ayer: mente acelerada, pecho apretado, pensamiento saltando de una cosa a otra sin cerrar nada.

No necesitas otro tip.

No necesitas otro recordatorio en tu celular para respirar.

 

Necesitas una forma de hacer las cosas cuando la vida no es Instagramish.

 

Cuando el niño se enferma.
Cuando un lanzamiento no sale.
Cuando llega un email incómodo.
Cuando baja la menstruación y no tienes energía para ser tu mejor versión.

 

El Camino no está aquí para “arreglar cosas malas en ti”.

 

Tampoco es otro proyecto de autoayuda que te entusiasma un rato y abandonas cuando la cosa se pone real.

Es un entrenamiento diseñado para un sistema nervioso real, no ideal.

Un contenedor que encaja con cómo de verdad funcionas, no con cómo “deberías” funcionar.

Porque hay personas que pueden improvisar su vida sin pagar un costo alto.

Otras no.

Cuando hay negocio, familia, exposición y decisiones que afectan a otros, la improvisación deja de ser opción, y más si eres una persona con altos estándares y ganas de vivir cómodamente sin quedarte con arrepentimientos por haberlo hecho a medias.

El Camino es para quienes necesitan esa consistencia, no solo alivio momentáneo, y no porque no sepan calmarse sino porque han escogido un estilo de vida de alto rendimiento y quieren afinar su mente, sistema nervioso y espiritualidad sin rigidez para lograrlo.

Únete a la escuela El Camino

Preguntas comunes:

 

Antes de preguntarme lee esto abajo. Si no contesto a tu duda mi equipo está más que contento de ayudarte y hacer esto una experiencia placentera, ligera y directo al grano en [email protected]